jueves, 3 de mayo de 2012

Experimentando con jabones



Hace mucho tiempo, ya va para más de un año, me compré en una de esas droguerías de toda la vida, una barra de jabón de glicerina base para hacer jabones, siempre me ha llamado mucho la atención este tema, y, a pesar de eso, aún no la había probado.

El otro día se estaba acabando el jabón del lavabo en casa y me prometí a mi misma "De esta vez no pasa". No sé porqué razón he estado retrasando tanto el jugar a hacer mis propios jabones teniendo la materia prima ya en casa... supongo que me asustaba un poco que me saliera mal. Pero os aseguro, ahora que ya he probado, que es más sencillo que freír un huevo y que es difícil que te salga mal ni en el primer intento.

Había visto un video de Gijifacialsmakeup donde hacía uno exfoliante de naranja, menta y café. Me apetecía mucho probar la mezcla de los dos primeros aromatizantes, así que el café lo dejé de lado.
Cogí una bonita naranja y rallé la monda, pero sólo la parte naranja, no llegando a la blanca. Me encantaba el olor de ese aceitillo que se queda impregnado en el rallador. Tenía guardada también una botellita de aceite esencial de menta de Coastal Scents, así que no necesitaba nada más... bueno, sí, el molde.

Preparé un molde de silicona muy bonito, con forma de muñeca. También dejé a mano otros pequeñitos que tengo para bombones, por si sobraba algo de mezcla hacer unos mini jabones.

Corté una rodaja del bloque de jabón base y la derretí en un envase de cristal en el microondas. Se derrite muy rápido. Le eché la aromática monda de naranja y unas cinco gotas del aceite de menta piperita, que creí suficientes. Mezclé y me di cuenta de que enseguida se volvía a solidificar, así que no me retrasé más y lo eché en los moldes.



A la media hora o un poco más, mi gran sorpresa fue ver lo bonitas que quedaron y lo fáciles que fueron de desmoldar. Reconozco que descubrir lo chulos que habían quedado fue hasta emocionante





Y desde entonces lo estamos usando, creo que si lo repito le echaré más aceite de menta, que quedó muy suave su aroma, quizá necesita el doble de gotas, pero el olor a naranja es impresionante. El agua que cae al lavar las manos es un poco anaranjada, pero no mancha la cerámica del lavabo ni el mármol de la encimera.

Ya nos queda poco jabón. A mis hijas les ha gustado tanto que ya no tengo que recordarles que se vayan a lavar las manos antes de comer, ya van ellas solitas, ja, ja. Así que estoy deseando que se acabe la pastilla (y a este ritmo se acabará pronto) para probar mi próxima combinación de aromas, que creo que será de limón y canela. ¿Y a ti, qué aroma te gustaría probar en tus jabones? Anímate y hazlo realidad.

2 comentarios:

  1. Andaa como molan los moldes! que formas tan chulas. Yo estoy pensando hacer unos con forma de sandía, a ver que tal!Los jabones de glicerina son super faciles de hacer.. así que quien no tiene jaboncillos originales en casa es porque no quiere! Buen post ^^ Un saludo =D

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    1. Pero bueno, estás a todo, muchas gracias por comentar. Ayer me trajo mi marido de la aldea unos limones recién quitados del árbol, no dudaré en usar uno para el jabón de limón y canela que tenía pensado. Y es que de la muñeca de la foto sólo quedan dos trozos informes. Nunca tan rápido se gastó un jabón en mi casa, suelen durar más, pero es que a mis hijas les gusta mucho usarlo, me alegra que no les reseque las manos.

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